La luz de Costa Oscura · Capítulo 1 de 2
Más allá de la última linterna
Elowen Wildpfad · RP-Fanfiction
En Auberdine, hasta la madera seca huele a mar. Estaba sentada en el muelle, quitando la sal de la cuerda de mi arco, cuando sonó la campana del barco que llegaba. A mi lado, mi sable de la noche levantó la cabeza. Él esperaba pescado. Yo, una carta de Darnassus. Los dos nos quedamos con las ganas.
En vez de una carta, el estibador me trajo a una niña. Apretaba contra el pecho una linterna que estaba a punto de apagarse, aunque aún quedaba luz entre las nubes. «Vais hacia el norte», dijo. No era una pregunta. Su hermano había salido por la mañana a recoger madera de la playa. Nadie lo había visto desde que empezó a subir la marea.
Conocía aquella playa. También conocía las advertencias sobre adentrarse a solas entre los naufragios. Aun así, no prometí nada. Mi padre hacía esas promesas con demasiada facilidad; una tarde, fueron otros quienes trajeron su arco de vuelta. Comprobé el aceite de la linterna, la até al cinturón y pregunté cómo se llamaba el niño.
Pasada la última linterna de Auberdine, el mar sonaba más fuerte. Mi compañero caminaba pegado a mi rodilla. Había conchas entre las raíces, demasiado arriba para una marea corriente. Entonces vi una pequeña huella. Un pie descalzo. A su lado, el surco ancho de un fardo arrastrado por la arena.
Encontramos la leña bajo la proa partida de un barco. Del interior llegó un arañazo, seguido de una voz que hacía un esfuerzo muy valiente por no temblar. Apoyé la mano en las tablas mojadas. «Me llamo Elowen —dije—. Ahora dime dónde tienes los pies».