Haz que los marcos de grupo se lean bien
Coloca las barras para reconocer rápidamente a los cinco jugadores. Usa teclas cómodas para tus curas frecuentes y una habilidad de emergencia. Practica cómo seleccionar un aliado sin perder de vista el combate.
Prepara una cura habitual y una respuesta urgente
Una cura tranquila y un rescate rápido cumplen tareas distintas. Revisa lanzamiento, coste y alcance de las habilidades que ya conoces. Decide según el siguiente golpe, no solo por la vida que falta.
Mantente cerca del tanque
Sigue al grupo sin ser quien atraiga enemigos nuevos y mantén al tanque a la vista. Tener todo el maná no sirve detrás de una esquina o en otra planta. Avisa cuando pierdas la línea de visión y recolócate con cuidado.
Prioriza el peligro, no una lista rígida
El tanque suele recibir más golpes, pero otro compañero puede estar a punto de morir. Piensa quién aguantará hasta tu siguiente cura. Un DPS a media vida que ya no recibe ataques puede esperar más que alguien expuesto a otro golpe.
Usa escudos, curas periódicas y disipaciones con intención
No llenes a todo el grupo de efectos por costumbre. Comprueba qué daño resuelve cada herramienta y qué perjuicios puede quitar tu clase. Los antiguos consejos para sacerdotes sobre Sanación conjunta ya no corresponden: el talento fue sustituido por Holy Binding.
Pide descanso antes de quedarte sin maná
Avisa pronto, bebe entre combates y lleva bebidas adecuadas. Hacer daño ayuda cuando el grupo y tus recursos lo permiten, pero no debe impedirte lanzar la siguiente cura necesaria.
Un enemigo te persigue
Acércate al tanque y avisa. Correr a la siguiente sala suele empeorar la situación. Usa tus defensivos o controles disponibles sin atraer más enemigos. Al acabar, comentad cómo llegó hasta ti.
Dos heridos: ¿quién te necesita ahora?
El tanque está a media salud y sigue recibiendo golpes. Un atacante a distancia también está a la mitad, pero nadie lo ataca. Normalmente el tanque es más urgente. Si el atacante corre hacia ti con un enemigo, cambia la decisión. Valora el siguiente daño y el tiempo hasta completar la cura; porcentajes iguales no significan el mismo peligro.
Aprende la función de tus hechizos en combates pequeños. La Sanación relámpago de un Sacerdote responde a un problema de tiempo distinto de una cura lenta. Alivio presto del Druida necesita su propio efecto de Rejuvenecimiento o Recrecimiento. Comprueba condiciones así antes de considerar un botón una solución universal. Una pausa prevista es mejor que quedarse sin maná de repente.
| Qué ves | Respuesta útil | Qué evitar |
|---|---|---|
| El tanque pierde salud con rapidez | Calcula el siguiente golpe y empieza a tiempo una cura adecuada. | Esperar siempre a que su salud sea crítica. |
| Un atacante está herido pero seguro | Estabiliza los objetivos urgentes y atiéndelo después. | Usar el hechizo más caro para cada daño pequeño. |
| El tanque gira una esquina | Avisa del problema de visión y avanza con cuidado. | Repetir lanzamientos inútiles desde lejos. |
| Un enemigo te está golpeando | Avisa, acércate a una posición segura del grupo y facilita que el tanque lo recupere. | Huir lejos de tus compañeros atrayendo más enemigos. |
| Un efecto eliminable sigue causando daño | Comprueba su tipo y peligro; usa la herramienta correcta cuando convenga. | Tratar todos los efectos desconocidos de la misma forma. |
Continúa con la guía de tu clase
Puedes practicar estos hábitos desde el primer día. Para elegir talentos y hechizos, abre la guía correspondiente.
